Queridos amigos de la Comunidad,
Como cada fin de semana, les adjuntamos el boletín con las lecturas correspondientes a la Solemnidad de la Santísima Trinidad. En la homilía de ayer, el P. Ignacio nos habló sobre la Santísima Trinidad, un sólo Dios y tres personas distintas, que no es ni un concepto, ni una filosofía. Nuestra relación con Dios es de persona a persona. En el Antiguo Testamento, tenemos ejemplos de esta relación personal: Moisés hablaba con Dios como con un amigo, no con una idea. En el Nuevo Testamento, este amigo, no es un concepto, se hace carne y es Jesucristo. Nos habló, además, de cómo la presencia de Dios en medio nuestro es la acción del Espíritu Santo; de cómo nos ayuda a descubrir belleza de Dios y abre los ojos de nuestros corazones para contemplarla. Para concluir, nos contó además la famosa historia de San Agustín y el niño en la playa:
Cuenta la historia que San Agustín paseaba un día por la playa, pensando en el misterio de la Trinidad, se encontró a un niño que había hecho un hueco en la arena y con un caracol llenaba el agujero con agua de mar. El niño corría hasta la orilla, llenaba el caracol con agua de mar y la ponía en el hoyo que había hecho en la arena. Viendo esto, San Agustín se detuvo y preguntó al niño por qué lo hacía, ya que le sería imposible meter todo el mar en este hoyo. Al escucharlo, San Agustín le dijo al niño que eso era imposible, a lo que el niño respondió que más imposible aún el tratar de descifrar el misterio de la Santísima Trinidad.
Antes de despedirnos, les informamos que:
* retomamos el Grupo de Oración y nos reuniremos este miércoles, como siempre, a las 10 horas.
* todas aquellas personas que viajen a sus países, para unas merecidas vacaciones, y deseen adquirir artículos religiosos (como nuestra popular Virgencita Tailandesa) podrán hacerlo la semana próxima antes o después de la Misa. Contactar a la Hna. Margarita o Eva Vichukit.
Unidos como siempre en el amor a nuestro Padre Celestial, no olvidemos tener presente en nuestras oraciones a esta nación que nos recibe, para que restañe heridas y camine unida la senda de la paz y la justicia.
Les deseamos a todos una muy feliz semana, en compañía de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo y cobijados por el manto amoroso de nuestra Madre, la Santísima Virgen María.
Fraternalmente en Cristo Jesús,
Marcela Kelley
Comunicaciones/Liturgia

