Queridos amigos,

Les remitimos las siguientes novedades de la comunidad para su interés:


Catequésis

Este sábado 4 de septiembre a las 17 horas se llevará a cabo la reunión con los padres de familia de los niños que comenzarán su preparación de Primera Comunión y Confirmación. Las clases comienzan el próximo sábado 11.


Liturgia

Tratamos de hacer siempre hincapié en la importancia de la participación de la comunidad en todos los aspectos de la celebración litúrgica. La Iglesia nos invita a los laicos a participar de los ministerios con alegría ya que estos son un servicio a la comunidad, al Pueblo de Dios (cfr. Ordenación General Misal Romano, 62). Es por ello que invitamos a quienes estén interesados para cubrir cargos de lectores y acólitos.


  • Lectores: quienes aceptan ser parte de este ministerio no "leen" la Palabra de Dios, sino que la "proclaman". Y esta proclamación aviva la fe de los que escuchan atentamente la Palabra de Dios (Leccionario para la Misa). Por lo tanto, invitamos a quienes ya prestan su voz cada semana y demás miembros de la comunidad a unirse a este ministerio.
  • Acólitos: prestan servicio en el altar y como ayudantes del sacerdote (OGMR, 65)

Desde ya agradecemos y valoramos inmensamente la labor de cada una de las personas que colaboran cada sábado para que la Misa se desarrolle de manera fluida y para que los participantes puedan así vivenciarla en todos sus aspectos como la celebración poderosa que es: "...ya que en ella se culmina la acción con que Dios santifica en Cristo al mundo, y el culto que los hombres tributan al Padre, adorándole por medio de Cristo, Hijo de Dios" (OGMR, cap. 1)

A todos los interesados en participar de estos ministerios, por favor, enviarnos un correo a esta dirección o hablar con Eva Vichukit al principio o final de la Santa Misa.



Artículos Religiosos

Recuerden que tenemos bellas imagenes y biblias en español a la venta. Aprovechamos esta oportunidad para invitar a quienes estén interesados en prestar ayuda con las ventas. Los interesados, por favor, enviarnos un correo a esta dirección.


Biblioteca

Como muchos saben, tenemos libros de distintos géneros en nuestro idioma – También aquí necesitamos de su asistencia para hacerse cargo de la biblioteca. Los interesados, por favor, enviarnos un correo a esta dirección.


Horario de la Misa

Les recordamos que el horario de la Misa es a las 18 horas todos los sábados.

Y ahora nos despedimos hasta la próxima entrega agradeciéndoles su atención, deseándoles una semana llena del amor del Padre Celestial y cobijados bajo el manto de la Reina Auxiliadora.


Fraternalmente en Jesús y María,


Marcela Kelley, comunicaciones/liturgia

¿Qué es la oración?

"Para mí, la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada hacia el cielo, un grito de reconocimiento y de amor tanto desde dentro de la prueba como desde dentro de la alegría" (Santa Teresa del Niño Jesús, ms autob. C 25r).

 
La oración como don de Dios
 
"La oración es la elevación del alma a Dios o la petición a Dios de bienes convenientes" (San Juan Damasceno, f. o. 3, 24). ¿Desde dónde hablamos cuando oramos? ¿Desde la altura de nuestro orgullo y de nuestra propia voluntad, o desde "lo más profundo" (Sal 130, 14) de un corazón humilde y contrito? El que se humilla es ensalzado (cf. Lc 18, 9-14). La humildad es la base de la oración. "Nosotros no sabemos pedir como conviene"(Rom 8, 26). La humildad es una disposición necesaria para recibir gratuitamente el don de la oración: el hombre es un mendigo de Dios (cf.  san Agustín, sermón 56, 6, 9).
 
"Si conocieras el don de Dios" (Jn 4, 10). La maravilla de la oración se revela precisamente allí, junto al pozo donde vamos a buscar nuestra agua: allí Cristo va al encuentro de todo ser humano, es el primero en buscarnos y el que nos pide de beber. Jesús tiene sed, su petición llega desde las profundidades de Dios que nos desea. La oración, sepámoslo o no, es el encuentro de la sed de Dios y de sed del hombre. Dios tiene sed de que el hombre tenga sed de él (cf. san Agustín, quaest. 64, 4).
 
"Tú le habrías rogado a él, y él te habría dado agua viva" (Jn 4, 10). Nuestra oración de petición es paradójicamente una respuesta. Respuesta a la queja del Dios vivo: "A mí me dejaron, Manantial de aguas vivas, para hacerse cisternas, cisternas agrietadas" (Jn 2, 13), respuesta de fe a la promesa gratuita de salvación (cf. Jn 7, 37-39; Is 12, 3; 51, 1), respuesta de amor a la sed del Hijo único (cf. Jn 19, 28; Zac 12, 10; 13, 1).
 
La oración como Alianza
 
¿De dónde viene la oración del hombre? Cualquiera que sea el lenguaje de la  oración (gestos y palabras), el que ora es todo el hombre. Sin embargo,  para designar el lugar de donde brota la oración, las Escrituras hablan, a veces, del alma o del espíritu, y con más frecuencia del corazón (más de mil veces). Es el corazón el que ora. Si éste está alejado de Dios, la expresión de la oración es vana.
 
El corazón es la morada donde yo estoy, o donde yo habito (según la expresión semítica o bíblica: donde yo "me adentro"). Es nuestro centro escondido, inaprensible, ni por nuestra razón ni por la de nadie; sólo el Espíritu de Dios puede sondearlo y conocerlo. Es el lugar de la decisión, en lo más profundo de nuestras tendencias psíquicas. Es el lugar de la verdad, allí donde elegimos entre la vida y la muerte. Es el lugar del encuentro, ya que a imagen de Dios, vivimos en relación: es el lugar de la Alianza. 
 
La oración cristiana es una relación de Alianza entre Dios y el hombre en Cristo. Es acción de Dios y del hombre; brota del Espíritu Santo y de nosotros, dirigida por completo al Padre, en unión con la voluntad humana del Hijo de Dios hecho hombre.
 
 
La oración como Comunión
 
En la nueva Alianza, la oración es la relación viva de los hijos de Dios con su Padre infinitamente bueno, con su Hijo Jesucristo y con el Espíritu Santo. La gracia del Reino es "la unión de la Santísima Trinidad toda entera con el espíritu todo entero" (San Gregorio Nac., or. 16, 9). Así, la vida de oración es estar habitualmente en presencia de Dios, tres veces Santo, y en comunión con él. Esta comunión de vida es posible siempre porque, mediante el Bautismo, nos hemos convertido en un mismo ser con Cristo (cf. Rom 6, 5). La oración es cristiana, en tanto y en cuanto es comunión con Cristo y se extiende por la Iglesia que es su Cuerpo. Sus dimensiones son las del Amor de Cristo (cf. Ef 3, 
18-21).
 
 
Catecismo de la Iglesia Católica

Boletín / Avisos

Queridos amigos de la Comunidad,
Como cada fin de semana, les adjuntamos el boletín con las lecturas correspondientes a la Solemnidad de la Santísima Trinidad. En la homilía de ayer, el P. Ignacio nos habló sobre la Santísima Trinidad, un sólo Dios y tres personas distintas, que no es ni un concepto, ni una filosofía.  Nuestra relación con Dios es de persona a persona.  En el Antiguo Testamento, tenemos ejemplos de esta relación personal:  Moisés hablaba con Dios como con un amigo, no con una idea.  En el Nuevo Testamento, este amigo, no es un concepto, se hace carne y es Jesucristo.  Nos habló, además, de cómo la presencia de Dios en medio nuestro es la acción del Espíritu Santo; de cómo nos ayuda a descubrir belleza de Dios y abre los ojos de nuestros corazones para contemplarla.  Para concluir, nos contó además la famosa historia de San Agustín y el niño en la playa:


Cuenta la historia que San Agustín paseaba un día por la playa, pensando en el misterio de la Trinidad, se encontró a un niño que había hecho un hueco en la arena y con un caracol llenaba el agujero con agua de mar. El niño corría hasta la orilla, llenaba el caracol con agua de mar y la ponía en el hoyo que había hecho en la arena. Viendo esto, San Agustín se detuvo y preguntó al niño por qué lo hacía, ya que le sería imposible meter todo el mar en este hoyo. Al escucharlo, San Agustín le dijo al niño que eso era imposible, a lo que el niño respondió que más imposible aún el tratar de descifrar el misterio de la Santísima Trinidad.

Antes de despedirnos, les informamos que:
* retomamos el Grupo de Oración y nos reuniremos este miércoles, como siempre, a las 10 horas.
* todas aquellas personas que viajen a sus países, para unas merecidas vacaciones, y deseen adquirir artículos religiosos (como nuestra popular Virgencita Tailandesa) podrán hacerlo la semana próxima antes o después de la Misa.  Contactar a la Hna. Margarita o Eva Vichukit.

Unidos como siempre en el amor a nuestro Padre Celestial, no olvidemos tener presente en nuestras oraciones a esta nación que nos recibe, para que restañe heridas y camine unida la senda de la paz y la justicia.

Les deseamos a todos una muy feliz semana, en compañía de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo y cobijados por el manto amoroso de nuestra Madre,  la Santísima Virgen María.

Fraternalmente en Cristo Jesús,
Marcela Kelley
Comunicaciones/Liturgia

Aviso **** IMPORTANTE

Queridos amigos,
Después de tantas semanas, volvemos a nuestra capilla de Sala Daeng para celebrar la Eucaristía nuevamente, juntos, en comunidad.  La Misa, como siempre, comenzará a las 18 horas.

Y para esta ocasión, luego de todo lo sucedido en esta querida nación, invitamos a un convivio para reunirnos y re-encontrarnos después de este largo intervalo para intercambiar experiencias y novedades.  Como de costumbre, pedimos su colaboración con un plato - que sea fácil de servir - para compartir entre los concurrentes.  
Debido al toque de queda, que hasta el día de hoy continúa en efecto, pedimos que las personas que asistan al convivio pasen sin mucha demora, al finalizar la Misa, al espacio destinado para tales funciones.

Desde ya muchas gracias por su colaboración y esperamos verlos el día sábado.

Fraternalmente en Jesús y María,

Marcela Kelley
Comunicaciones/Liturgia

Envío Boletín

Queridos amigos,
Esta semana, un poco más temprano de los usual, les adjuntamos el boletín con las lecturas correspondientes al Domingo de Pentecostés, con el cual concluye el Tiempo Pascual.  Dios mediante, la semana entrante y ya transitando el tiempo durante el año, retomaremos las Misas y actividades (comenzando estas últimas en junio) en la capilla de Sala Daeng.

Los últimos días han sido muy difíciles para esta nación que nos acoge, para su gente que vive y trabaja a nuestro lado, y para nosotros mismos. Durante los dos meses que duraron las manifestaciones y los disturbios, oramos juntos para se lograra un salida pacífica sin más derramamiento de sangre; lamentablemente, esto no fue así.  Pero es ahora cuando más se necesitamos estar unidos en oración  por este querido país.  Es ahora, más que nunca, en que tenemos que mantenernos fieles al Señor, nuestra fe verse fortalecida en la adversidad, la esperanza reemplazar a la tristeza que sentimos en nuestros corazones.  Han sido jornadas duras en verdad.  Y en este día tan importante de Pentecostés,  recemos para que el Espíritu Santo venga y se derrame sobre esta nación, que llene los corazones de todos los tailandeses del amor de Dios, que los inunde de su infinita misericordia para dejar atrás los odios, cicatrizar las heridas y, juntos, caminar en paz hacia la reconciliación para lograr una sociedad más justa para beneficio de esta y de futuras generaciones.  
Pidamos hoy con mucha fe y corazones abiertos: "Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor"

Que nuestro Padre Celestial los guarde y que María, nuestro Auxilio y Consuelo los cobije bajo su manto.

Fraternalmente en Cristo Jesús,
Marcela Kelley
Comunicaciones/Liturgia

Envío Boletín

Queridos amigos,
Les remitimos, junto al presente correo, el boletín con las lecturas correspondientes al Domingo de hoy en que celebramos la Solemnidad de la Ascensión del Señor.
Hoy es un día para vivir, como los discípulos en alegría, porque Jesús venció a la muerte y ahora ha llegado el momento de subir al cielo, de volver a la casa del Padre. Hoy Cristo, de naturaleza divina, pero que por haberse hecho hombre lleva consigo para siempre nuestra humanidad, se convierte en el gran intercesor ante el Padre Eterno, porque conoce muy nuestras necesidades, nuestros sufrimimientos y tribulaciones. Hoy Cristo, no nos deja, al contrario; Él permanece junto a nosotros a través de su amor infinito y nos da fuerza para continuar con la misión a través del Espíritu.

Y hoy, en estos momentos de incertidumbre y violencia que estamos viviendo, hoy más que nunca, pidamos con humildad al Señor que su amor y su paz toque los corazones de quienes manejan los destinos de este país.  Que la misericordia del Padre Celestial se derrame sobre esta nación para que ponga fin a esta innecesaria violencia entre hermanos que ya ha costado muchas vidas y un gran número de heridos.

Que Jesús los guarde y que su Madre, y Madre nuestra, la Santísima Virgen María nos cobije bajo su manto.

Fraternalmente en Cristo,
Marcela Kelley
Comunicaciones/Liturgia

Paginas: